lunes, 26 de mayo de 2014

Un café solo







Mesa y café. 
Momento dulce 
para mirarme 
por los rincones 
de mis derrumbes. 
Para encontrarme 
conmigo mismo. 

Tregua serena, 
para cambiarme 
la ropa sucia 
tras la batalla 
por la decencia. 
Para cubrirme 
mis paradojas 
con tibias gasas 
de dignidad. 

Pausa precisa, 
para ser, sólo 
por diez minutos, 
pieza que encaje 
en el engranaje 
de mis ideas. 
Para engrasar 
la noble rueda 
de mis propósitos, 
esa que oxidan 
día tras día 
las humedades 
de este sistema 
frío, parcial. 

Un café solo 
para curarme 
los arañazos 
de ese felino 
sediento y ávido, 
de ese salvaje
 libre mercado 
neoliberal. 

Un café solo. 
Luego, a la calle, 
a ser de nuevo 
sólo carnaza
 para alimento 
de este sistema 
loco y voraz.


jueves, 22 de mayo de 2014

Soneto LIII (De pura raza)







                                                A Camarón de la Isla

Ha roto con su voz la madrugada 
un gitano de fina piel morena 
y vuela su clamor como alma en pena 
buscando un corazón entre la nada. 

Le llaman Camarón y en su mirada 
hay fuego, perdición, agua y arena. 
Su voz nace profunda... Sueño en vena 
tuvo este soñador de voz rasgada. 

Nacido de la sal, en San Fernando, 
a dos pasos de Cádiz, presumía 
de ser gitano fiel, de pura raza. 

No era muy hablador pero, cantando, 
lo mismo si era tango o bulería, 
levantaba pasión en cada plaza.






domingo, 18 de mayo de 2014

Ignorar el amor





Creo que al fin te entiendo: 
me quieres a tu lado, 
pero mudo en el fondo, 
pero ciego en la forma, 
pero sordo a la dulce 
melodía del amor. 

Me quieres a tu lado 
sin oír más "te quiero", 
sin palabras hermosas, 
sin cruzar la frontera 
que lleva al corazón. 

Creo que al fin comprendo 
tanto cruel silencio, 
tantas idas y vueltas, 
tanto tiempo empleado 
en deshojar la flor. 

Quisieras no quererme, 
ni que yo te quisiera; 
quieres verme y no verme, 
tenerme y no tenerme, 
que te hable con palabras 
vacías, sin color, 
estériles palabras: 
ni frío ni calor...

...pero eso es imposible, 
eso es tan imposible 
como decirle al viento 
que no bese la flor, 
como decirle al río 
que no busque la mar, 
como decirle al mundo 
que se oculte del sol. 

No hay nada más absurdo 
que, amando, pretendamos 
ignorar el amor.