sábado, 11 de febrero de 2017

La placidez del muerto



La placidez del muerto

Desde siempre me llamó la atención que en los funerales se llore lo indecible por parte de quienes velan al muerto mientras éste, el muerto, está allí sin inmutarse, con una carita de relajado que hasta dan ganas de cambiarse por él. Sí, ya sé que es inevitable el llanto, que somos humanos y todo lo demás.

Esto viene a cuento porque asistí hace unos días al funeral de un hombre relativamente joven, no había cumplido aún los cincuenta. Su muerte en extrañas circunstancias (se había suicidado) había caído como una bomba entre sus familiares, algo natural dada la juventud del muerto y, sobre todo, la forma de morir. Y es que la muerte de alguien cercano siempre nos coge desprevenidos, incluso hasta cuando la persona en cuestión llevaba ya mucho tiempo enferma. Y nos coge desprevenido porque a casi todos nos asusta la muerte. A todos menos al muerto, él ya no sufre por nada.

Pero ese temor a la muerte no es de ahora, es algo que ha ocurrido siempre, desde que el hombre apareció en la tierra. Y, además, por si fuera poco, somos los únicos seres vivos capaces de sentir ese miedo, ya que somos los únicos que sabemos que un día vamos a morir...¿será por eso por lo que somos tan destructivos?

Sin embargo, ya en tiempo de los antiguos griegos se intentó demostrar que el miedo a la muerte es un miedo absurdo e infundado. Así lo predicaban los discípulos de Epicuro de Samos allá por el siglo IV antes de Cristo. Y los argumentos esgrimidos para ello eran más o menos estos:



" La muerte es la nada. Por tanto, la muerte no puede temerse porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros”
  No tiene sentido alguno que un hombre que está vivo tema a la muerte, pues si está vivo, está temiendo a algo que no existe en él. ¿Acaso atemoriza el hambre cuando acabas de levantarte de la mesa después de haberte dado un banquete?. ¿Acaso un joven vive amedrentado constantemente porque un día será  viejo? Pues de la misma forma es absurdo temer a la muerte cuando estamos vivos y disfrutando de la vida. Y, por supuesto, menos sentido tiene aún temer a la muerte cuando ya estás muertos porque, entre otras cosas, no te enteras de nada.


Y así es. Creo que ese trauma humano del miedo a la muerte deberíamos tratarlo con filosofía, como los epicúreos, y comprender que pensar en la muerte a menudo es ya morir un poco cada día y que de lo que se trata al fin y al cabo es de vivir. Lo demás ya llegará solo, sin que lo llames. Cada cosa a su tiempo,¿no créeis?



Reedición (De mi blog "Diario Impersonal" publicado en 2014)

37 comentarios:

  1. vivir es lo que importa. En la vida, el último momento,es irse

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  2. Epicuro tenía razón y pasarse la vida muriendo un poco con el pensar en ella es un error descomunal...pero cuando te visita porque se te muere alguien,yo al menos, no he podido evita dejar que rondara mis pensamientos durante un tiempo y lo he pasado francamente mal.
    Y sí, he llorado hasta agotarme. Cosas mías tal vez, pero es más fácil hablar que actuar.
    Muy buena entrada. Perdona mi sinceridad.
    Abrazos.

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    1. No hay nada que perdonar,Marinel. Ante la muerte,como ante el miedo,todo vale y todo es igual de digno.No es fácil dejar de llorar a los seres queridos cuando se van.No obstante,deberíamos mirar con otra cara a la muerte y sentirla como algo que forma parte de la vida.

      Un abrazo

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  3. Es Joaquín, muy loable tu entrada, dadas las circunstancias (aunque exista algo de folclore en las plañideras)…Me identifico con la filosofía de Epicúreo, a sabiendas de que el goce presente es el que realmente percibes, lo demás son utopías y vacíos de la intrínseca nada…
    Un abrazo amigo.

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    1. Gracias por tu presencia Dionisio en esta disertación sobre un tema que suele ser tabú.

      Un abrazo

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  4. Sí, un temor sin fundamento, pero existe.

    el pensar en la muerte con naturalidad, es cuestión de educación, es algo que debia inculcarse en la familia y en la escuela.

    Coneniente y sabia tu apotación el tema.

    Un abrazo muy vivo.

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    1. Sí,es cierto,hay mucho de mala educación en ese miedo a la muerte.

      Gracias por opinar Socorro.

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  6. Muy acertado tu escrito, pero creo que de esa velada ansiedad de sabernos finitos, de saber que un día no estaremos presentes ni junto a los que amamos...(Algunos llamarán a esto apego, pero me da igual, en cierto modo lo es), nos hace vulnerables a miedos y temores que además nos han sido traspasados por nuestra cultura judeocristiana de la que es complicado evadirse del todo. Lo que sí comparto absolutamente es que hemos de vivir AHORA sin que está obviedad de la muerte nos amargue ni un solo día. Un abrazo.

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    1. Muy acertado tu comentario,Maru,que comparto.

      Gracias por participar.

      Un abrazo

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  7. Hay asumir que algún día llegará. Pero da pena pensar que todo acabará.

    Perdí a mi madre hace poco y ese vacío eterno es muy difícil de asimilar.

    Un abrazo. Feliz semana.

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    1. Cierto Amalia,no es fácil acostumbrarse a convivir con ella.

      Un abrazo

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  8. Joaquín Epicuro quizá tuviese razón, no lo sé porque en todas las culturas y en todas las épocas se ha tenido y continúa temiendo a la muerte, ojalá no fuese así si tuviesemos la certeza de que continúamos existiendo en un mejor lugar.

    Un abrazo
    Ángeles

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    1. Aún sin esa certeza hay que asumir que la vida es un periodo de tiempo con fecha de caducidad.Sería horrible ser inmortal y vivir para siempre,creo que no lo podríamos soportar.

      Abrazos.

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  9. No es que tenga miedo a la muerte, pero si al sufrimiento de una enfermedad y que me pueda quedar como un vegetal ¡¡a eso si que tengo pánico!!.

    Un abrazo amigo.

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    1. Es para tener miedo de eso,Conchi.Es el peor de los finales posible...estoy de acuerdo.

      Gracias y un abrazo

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  10. Creo, que para no temer a la muerte, una de dos: Tenemos una gran fé en que existe la otra vida...O somos capaces de dominar nuestra mente,limpiarla de temores y miedos y vivir intensamente la vida...Pueden ser las dos cosas, Joaquín...O ninguna, todo depende de cada persona...Lo cierto es que, has conseguido hacernos reflexionar y profundizar...
    Gracias por tu comentario y te dejo mi abrazo y mi cariño, amigo.

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    1. Aún sin creer en otra vida se puede vivir sin temor a la muerte.Es más,yo diría que creyendo en un más allá,el miedo a la muerte debería incrementarse porque nunca sabes lo que te vas a encontrar.Desde mi punto de vista,es más sencillo que todo eso,simplemente es considerar a la muerte como una etapa más de la vida que en ocasiones es incluso deseada,cuando ya las fuerzas te abandonan o las ganas de vivir desaparecen.

      Gracias por tu opinión Mª Jesús.

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  11. Tu entrada de hoy, sobre un tema tan delicado como lo es la muerte, da para reflexionar largo y tendido.
    En nuestra cultura, la muerte siempre ha sido un tabú, nadie nos ha hablado de la muerte, nadie quería afrontarla, se evadía y se cambiaba de tema, pero la muerte siempre ha estado ahí, a la sombra, al acecho y a la espera.
    Recuerdo que, en aquellas clases de Religión, se mencionaba a la muerte como un castigo y la enfermedad y el sufrimiento eran debido a nuestros malos actos, el infierno era temido y nadie quería arder en sus llamas.
    Si he de ser sincera, tengo miedo a la muerte, se suele temer aquello que se desconoce y muchas veces me he preguntado cómo será el paso del ser al no ser.
    El quinto mandamiento está expresado en forma negativa: NO MATARÁS, pero lleva implícito el conservar la vida, ¿Será por eso que la amamos tanto y tememos a la muerte?
    Gracias por esta reflexión, como te dije al principio, esta entrada tuya despierta un coloquio de lo más interesante.
    Hoy te he visto en un comentario que has dejado a una amiga común: CÉU y me ha faltado tiempo para venir a dejarte cariños.
    Kasioles

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    1. Hola Kasioles,gracias por tu visita y por dejar un comentario tan sincero.Es cierto,nos metieron de niños tanto miedo con la muerte y la enfermedad,que seguimos temiéndola después de tantos años.Es natural temerla,pero nunca debe de ser algo traumático sino algo tan natural como la vida de la que forma parte.Los griegos seguidores de Epicuro lo tenían bastante más claro que nosotros.

      Abrazos

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  12. no sé, de este lado del mapa la muerte nunca ha sido tema de temor
    será resiliencia originaria? ...no lo sé
    pero la muerte ocurre y es vista como parte de la vida sin mucho rodeo

    abrazos de sol Joaquín

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    1. Dicen -y yo lo creo- que el temor a la muerte es directamente proporcional a la vida que hayas tenido.Si esa vida ha sido fácil en el sentido de cómoda y sin estrecheces,el temor a la muerte se multiplica en comparación con aquellos que han sufrido más en la vida.Y no digamos ya en el caso de los que consiguieron acumular todo tipo de riquezas,a esos el hecho de que tienen que morir se les hace algo casi increíble,como que no debería ir con ellos...:)
      Por ello creo que tu afirmación de "ser resiliencia originaria" la muerte por esas tierras tuyas tan sufridas en todos los conceptos,no va muy descaminada.

      Abrazos Elisa.

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  13. Razón te sobra, apreciado maestro, Joaquín, en tu bien hilado y argumentado texto narrativo, apoyado en el pensamiento de los epicuros. La vida debe ser un goce,observado de una manera integral de lo placentero, como los plantean estos flósofos hedonistas. Pero creo, que ese temor a la muerte, cuando asumir la muerte como algo natural debiera ser lo lógico, se debe a la tradición judeo-cristiana, en que nos han formado. Temer a la muerte, porque con ella viene la condena o el premio por la forma como nos hayamos portado, en el el cumplimiento de las normas, con respecto al pecado, donde lo placentero, la sensualidad, contraviene a un dios punitivo.
    UN abrazo y mi aprecio. Carlos

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    1. Tienes toda la razón amigo Carlos,la formación recibida pesa y no es fácil quitarse de encima su influencia que nos aprisiona como una losa para el resto de nuestros días.Agradezco tu comentario,certero y con el que estoy totalmente de acuerdo.

      Un abrazo

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  14. Creo que has pintado muy bien y realista la cara de un muerto cualquiera, yo mismo el día señalado. Y afirmo que este tema, la muerte, no está en mi día a día.

    Con el debido respeto a todas las personas que viven una situación en las que un ser querido a dejado este mundo, me permito relativizar la partida de todos nosotros algún día.

    La muerte como tal, así la veo, así la vivo, no existe. "Quién" parece yacer presente y muerto en un velatorio no es más que un cuerpo, el suyo. ¡Cierto! Pero "un" cuerpo. Pero un cuerpo no es "Ello", como tampoco su abrigo, sus zapatos o su móvil sobre la mesa lo son. (Repito mi consideración por quienes tienen otra visión o creencia de este hecho. No es mi intención faltar al respeto o modificarla en absoluto. ¡Simple expresión personal!

    Para los valores de este mundo, miedo cerval a la "muerte" incluida, los valores del que se va, con los que se encuentra, ¡ni color! No digo que haya fiesta como refleja acertádamente la imagen publicada, claro que no. Hacia la realidad de sí mismo a la que se dirige, diligentemente, no hay fiesta ni tristezas. Hay Vida.

    Y de esa vida, aquí, en este mundo y sus valores, miedos incluidos, se sabe poco. ¡Y menos que se quiere saber! ¡Así es la condición humana!

    Abrazos, Joaquín.

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    1. Me ha parecido muy interesante tu comentario Ernesto.Es cierto que no sabemos lo que hay más allá,puede que nada o puede que el comienzo de otra existencia más justa y con más sentido que esta,no lo podremos saber por ahora.Lo que está claro y coincido contigo en ello es que el miedo a la muerte nos impide investigar sobre ella e incluso hablar sobre ella,algo que debería ser tan natural como la vida misma ya que al fin y al cabo es una etapa más de ella.

      Agradezco tu lectura y tu participación activa en el tema.

      un abrazo

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  15. la muerte no importa el miedo a sufrir y a depender es lo que importa
    TU TEXTO BELLO Y REALISTA

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    1. De acuerdo Mucha,eso asusta más que la propia muerte,sin duda.

      Gracias por pasarte.Un fuerte abrazo.

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  16. Hola Joaquin, gracias por tu visita.
    Creo que el miedo a la muerte es el temor a los desconocido, miedo a dejar a los seres que amamos, no sé.... es un tema para filosofar un rato, es muy buena tu entrada.

    mariarosa

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    1. Gracias a ti María Rosa por tu lectura y opinión.
      Y sí,el tema da para largo,esto es solo un esbozo.

      Un abrazo

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  17. Totalmente de acuerdo, Joaquín. Yo de niña le tenía mucho miedo a la muerte. Pero un día me familiaricé con ella, fue en las celebraciones de Día y Noche de Muertos en México y desde que viví aquello se me fue todo el miedo a la Huesuda como dicen allá. Pero desde luego la filosofía de Epicuro es genial. Me gusta familiarizarme con la muerte y verla con incluso alegría. Te mando este link donde en día de muertos tenemos algunas conversaciones ella y yo...

    https://eltiempohabitado.blog/poemas-calacas-y-calaveritas/

    Espero que si tienes tiempo te rías con las calacas y las calaveritas. Una forma literaria -en México- de pasártelo bien con la muerte.

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    1. Geniales tus calacas Julie,ya las conocía aunque esta vez he leído muchas más.Admiro tu facilidad para escribir poemas con ese humor y esa buena disposición a hacer del tema de la muerte un festejo,sin duda un acierto para perder el miedo que nos pueda inspirar.
      Gracias amiga por compartir tu buen hacer conmigo y mis disculpas como siempre por contestar tan tarde,aunque ello no significa que me olvide de los amigos poetas.

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  18. Estoy viendo la fecha de tu entrada mi querido JOAQUÍN y no e explico como se pasó acercarme durante tantos tiempo por tu blog era que me asara inadvertida, lo siento. Debe ser que el musgo se ha apoderado de mi cerebro y ya no me entero de nada : )

    Tienes razón, el miedo a la muerte es algo atávico, deberíamos acostumbrarnos a ella como algo natural puesto que es lo único cierto cuando nacemos pero como todo lo desconocido nos asusta. A mi, lo que realmente me asusta de la muerte es el sufrimiento que podemos sufrir hasta que llega .. eso sí que me asusta, tanto como la ausencia que implica cuando les llega a nuestro seres queridos .. ese adiós es el que nos hace deshacernos en lágrimas cuando nos toca de cerca... por otro lado y a parte de todo, tiene toda la razón, el único planteamiento posible ante ella es el estoicismo porque eso de disfrutar como Epicúreo pensando en la muerte va a ser mucho jajaja no obstante deberíamos aprender de los mejicanos ellos como nosotros ahora en carnavales bailan y se ríen de la muerte hasta el punto de tener sus casa llenas de calaveras y difuntos como nosotros estampitas de la Virgen del Carmen .. bueno, quien las tenga ; )

    En fin mi querido amigo... que no te toque sufrir demasiados funerales y que tu actitud ante la muerte te haga no pelearte con ella.. pero sobre todo sobre todo... que no te duela, que no rehaga sufrir y que te lleve en paz como espero vivas... lo mereces, sin duda que sí... pero que tarde mucho muchísimo ... ; )


    Muchos besos y por favor disculpa mi amnesia .. cada di estoy peor...
    ¿ será que se me está muriendo el cerebro ? ... ¿quien sabe? ; )


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  19. Llego a tu blog zapeando por los blog y me detento porque es un tema que interesa a todo el mundo. Estoy de acuerdo con Ernesto y por supuesto con Epicúro. Me ha gustado pasar por aquí. Saludos.

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  20. Tenemos que ser fuertes y dominar nuestra mente, ese miedo no nos lleva a ninguna parte, y lo que es peor, nos roba el presente.
    La muerte es parte de nuestras vidas, debemos aceptarla.
    Un placer siempre leerte Joaquín, estoy tiempo sin visitaros desde que fallecio mi mama, el 21 de enero.
    De hecho mis últimos poemas son fruto de la inspiración que me produce el haberla perdido.
    Un fuerte abrazo, amigo.

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  21. Amigo, creo que no estamos preparados. Si desde pequeño nos hubiesen enseñado que la muerte forma parte de la vida, quizás nuestro miedo a dejarla sería más llevadero. Pienso, que el antídoto para sobrellevar el miedo a la muerte, es viviendo el presente, aprovechando cada momento y amando a nuestros seres queridos porque no sabemos, cuándo nos va a tocar. Ojala al final del camino podamos aceptarla tranquilamente y decir “la vida, la viví amando...” Como siempre un placer leerte. Un gran abrazo!

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