ENRIQUETA
Allá corre
Enriqueta
llevando
el alma en vilo.
Tan feliz, tan
coqueta,
¡con qué
espléndido estilo
va manejando
el hilo
de su linda
cometa!
Y mientras corre, piensa:
"¡Quién
fuera como ella,
tan ágil, tan
hermosa,
tan elegante y
bella
como una
frágil rosa
-alma de
mariposa-
persiguiendo
una estrella!
¡Quién pudiera
volar
como ella por
el cielo!
¡Quién pudiera
elevar
los torpes
pies del suelo
y en un mágico
vuelo
contemplar
todo el mar!
Y, mientras, la cometa,
con vaivenes inciertos,
se va elevando inquieta
hacia el inmenso azul.
Va soñando aventuras
con planetas errantes,
con estrellas brillantes
que la llenen de luz.
Mas, el terco cordel
le ha limitado el vuelo
y le impide seguir
ascendiendo hacia el cielo
y...¡quisiera morir!
Y piensa: "¡No hay derecho
a que me pongan alas
para hacerme soñar
si luego me reprimen
mis ansias de volar"
LA DUDA (Moraleja)
En este mundo
incierto
nadie nace
contento
con su suerte.
Todos quieren
subir
otro peldaño
más
y alcanzar al
que está
por encima de
ti.
Ya lo decía
Darwin,
esa es la
razón
de toda la
existencia:
se llama
evolución.
¿O es posible
que exista,
al
margen de la ciencia,
otra
interpretación?
¿Vanidad,
avaricia,
vanagloria,
ambición?
Ahí les dejo
pensando
en una
solución.
.jpg)