domingo, 8 de noviembre de 2026

Don Búho

 


En la encina vetusta que da sombra al chamizo

he visto al viejo búho con sus ojos de plato,

mirón empedernido, se eterniza observando

cuanto ocurre de nuevo por las calles del campo.

 

Ayer vio a doña ardilla corriendo como loca

por la rama de un pino llevando algo en la boca,

iba huyendo de un cuervo de brillante levita

que graznaba cual loco tras la ardilla maldita.

La ardilla, más veloz, escapó triunfante

y el cuervo echó a volar como una sombra errante.

 

Filósofo y poeta, nunca pierde la calma,

en sus ojos redondos moran todos los sueños

y en las horas tranquilas le da por meditar

sobre antiguos misterios de la tierra y el cielo.

 

Cuando llega la noche y la luna derrama

su plateada luz sobre el campo sombrío,

don Búho se acicala con agua del rocío

para volverse sombra fugaz en cada rama.

 

                  "Estampas"