miércoles, 13 de febrero de 2013

Nostalgia


                                      



Surgiste de la niebla,entre montañas,
entre grises estatuas dormidas,
como una diosa-niña,
como un rayo de sol bajo la fronda
de un bosque colosal,exuberante,
igual que tu ternura,
como una sombra errante
tras un sueño de amor dulce y sereno
forjado a la caída de la tarde.

Llegaste hasta mi puerta y golpeaste
con la fuerza del sol en la alborada.

Traías en el pelo
la esencia de la menta y el romero
y en tu boca,la miel
de esa dulzura innata
que rezuma tu cuerpo y que se escapa
por cada poro de tu ardiente piel.

Cuando en las noches cálidas,eternas,
una procaz e inmensa luna llena
con su pálida luz
cubra tu desnudez cual fina gasa,
al instante sabré 
que estás pensando en mí
y hasta aquí volarán para fundirse
cual dos gotas de lluvia,
tus suspiros de amor con mi nostalgia.
















sábado, 2 de febrero de 2013

En un recodo del tiempo






¡Cuánto tiempo sin mirarme!
¡Cuánto, sin explorar en mi fondo,
sin agitar mi conciencia!
¡Debo tener tanto trasto amontonado,
tanto sueño polvoriento!

Hace mucho que no bajo
a mi dormido silencio,
donde todo se quedó
inerte y aletargado
en un recodo del tiempo.
Donde todo fue a parar
desde entonces, sin remedio.

Hoy quiero volver allá
como el sol vuelve a mi huerto.
Hoy quiero clasificar,
por quedarme con lo bueno,
todo lo que yace muerto
en el recodo fatal.

Tuvo la culpa un agosto
preñado de juventud.
Tuvo la culpa el azul
de aquel cielo caprichoso.
Una ilusión tan ilusa
como pensar que la vida 
sería mañana mejor.
Un jugarte lo que tienes
para, al fin, perderlo todo.

Vuelve a silbar otra vez
el viento que me hace coro.
Vuelvo a llorar otra vez
el tiempo que llevo solo.
De nuevo vuelvo a pensar
en tu amor -en el recodo-
donde se quedó parado
para siempre,
desde entonces,
todo.

 
  (De "Versos al atardecer")         




sábado, 26 de enero de 2013

Barrios bajos


No sé si es porque amé
sin planes ni proyectos
o tal vez porque nunca supe amar,
el caso es que esta noche
de trémulas estrellas y grillos melancólicos,
vuelvo a sentir la fría puñalada
de la más espantosa soledad.

Y me empeño en buscar
por todos los rincones de esta memoria mía
llena de telarañas,
tus ojitos de almendra,ya perdidos
en la bruma del tiempo.

Y te busco sin tregua
en todas las miradas que me voy encontrando
por los barrios más bajos
de esta ciudad sin alma.
Y busco como un necio
tu sonrisa hechicera
en todas las sonrisas
o aquella expresión dulce,tan cándida,tan tuya
que siempre me dejabas
cuando decías adiós.

Y no encuentro ni un gesto,ni un mensaje,
ni una triste señal de tu existencia.
Sólo el cálido abrazo 
del alcohol con mi sangre enamorada,
me ayuda a respirar,
me ayuda a soportar
el dolor ya perenne de tu pérfida ausencia.