sábado, 9 de abril de 2022
El día que tú me quieras (rondel)
El día que tú me quieras
Estará dormido el viento
Se encenderán mil hogueras
Y mi pobre corazón,
lunes, 21 de marzo de 2022
Joven, casi desnuda
Acaricia
la brisa los tejados
de la ciudad en fiesta.
La
mañana, radiante,
luce
su descarada pubertad
por
las más elegantes avenidas.
El
día que despunta,
no
es un día cualquiera
porque
trae de la mano
a
una niña de ojos asombrados,
de
piel tibia y rosada
que
lleva como único ropaje
una
bella guirnalda de flores en el pelo.
Se
llama Primavera
y
viene a repartir besos y risas,
a
inyectar un volcán de nueva vida
en
nuestros corazones invernales.
Se
llama Primavera y es tan joven
que
no debo aburrirla con mis dudas
ni
tampoco con mis pocas certezas
de
hombre ya curtido,
que
no debo mostrar mis amarguras
ante
su dulce rostro de princesa.
Al
fin y al cabo viene
para
ahuyentar mis miedos,
para
templar mis fríos,
para
darle color a mi negrura,
para
alegrar mi eterno desconsuelo,
para
pintar mi desconchada casa
con
una nueva mano de pintura.
El
día que despunta,
no
es un día cualquiera
porque
trae de la mano
a
una niña de ojos asombrados:
¡Se
llama Primavera!
lunes, 7 de marzo de 2022
Todos mis miedos
Allá por lo veinte años
mis miedos no
eran corrientes,
eran miedos tan
valientes
que ahora se me
hacen extraños.
Tenía miedo a sentir miedo.
Miedo a
dormirme al amparo
de una cálida guarida.
Miedo a
vendarme la herida
antes de oír el
disparo.
Tenía miedo a
traicionar
mis ideas, por
radicales,
y a vender mis
ideales
en cualquier
barra de un bar.
Miedo a
regresar del miedo.
A volver sobre
mis pasos
por no
encontrar la salida,
o a solucionar
mi vida
mirando el
fondo de un vaso.
Miedo a
quedarme sentado
en mitad de la
carrera.
Miedo a bajar
la escalera
sin alcanzar el
tejado
Y a sentirme hoja caída
que el viento
mueve a su antojo.
Y a perder todo
mi arrojo
ante una causa
"perdida"
Hoy mis miedos son distintos,
más ligeros de
ideales,
pero aún así,
los mortales,
no entienden
mis laberintos.
Hoy mi miedo es la
tristeza
en los ojos de los niños.
Hoy mi miedo es por
los guiños
entre justicia y riqueza.
Miedo a la falta de pan
para millones de seres
mientras suenan misereres
o se recita el corán.
Miedo a que nadie me hable
de ternura, de poesía
y a que sea la economía
el tema más honorable.
Miedo a la Naturaleza
en su furia desmedida
vengándose resentida
por nuestra triste torpeza.
Miedo a la falta de amor,
a los valores ficticios,
a un mundo lleno de vicios
y a los que aplastan la flor.
Miedo a que los agresores
sigan pisando las calles
y miedo de que no callen
los fanáticos censores.
Y a las falsas esperanzas
vendidas en los altares
y a las armas nucleares
y a las grandes alianzas.
Pero el mayor de mis miedos
es el miedo de pensar
que un día cualquiera, al mirar
a mi alrededor, me encuentre
que no hay nadie y que la gente
que amé con amor sincero
me ha dejado prisionero
de esta, mi excéntrica mente.
(De "Versos al atardecer")