viernes, 11 de junio de 2021

¿Seres vulnerables?



¿Somos seres vulnerables
los de corazón sensible?
 
Cualquier viento nos empuja
como a barcos sin amarras
por acuosos caminos
hasta el mar de la nostalgia
donde las olas golpean
contra recuerdos que hieren
como filos de navaja.
 
O cualquier tarde de lluvia
de algún tedioso domingo,
en la hora más sublime,
cualquier triste melodía
que a ráfagas escuchamos,
nos atrapa entre sus notas
como al recuerdo el olvido.
 
Y si en cada atardecer
del verano nos sentimos
parte del inmenso abrazo
del sol con el horizonte,
frente al lienzo de la tarde,
en nuestra hoguera interior
se abrasan nuestros sentidos.
 
Mas, cuando el dolor oprime
nuestros pechos malheridos
y el vendaval nos golpea
con mil golpes imprevistos,
somos como las palmeras
que doblan sus tallos finos
tan flexibles, tan sufridos
que no se rompen jamás.
No como los otros árboles
que por ser recios y sólidos
cualquier huracán de invierno
los rompe como a palillos.
 
¿Puede entonces afirmarse
que somos frágiles seres
los de corazón sensible?
 
 ¡No, rotundamente no!
Somos más bien hombres-niños
que al concluir nuestra infancia
no la dejamos atrás:
¡nos la trajimos consigo!

14 comentarios:

  1. Me deja sin aliento tu poema.

    Besos.

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  2. Maestro, Joaquín, este poema que nos habla de la sensibilidad y fragilidad humana, me trajo a la memoria un verso del poema de uno de los mayores bardos de la poesía colombiana, La canción de la vida profunda, de Porfirio Barba Jacob:
    Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
    como las leves briznas al viento y al azar.
    Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
    La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar."

    Gracias, por la sensibilidad de su poema, desde mi cubil colombiano. Carlos

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  3. Hola Joaquín, sabes, creo que es uno de los poemas que te he leído, que más me ha llegado al alma. Me parece de una sensibilidad y belleza increíble. Y creo como bien dices al final del poema, que No!! que rotundamente, no!!

    Un abrazo admirado.

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  4. Joaquín, nos dejas un poema donde la sensibilidad y la fragilidad se ponen frente a frente. Pero no se reconocen, no sólo porque el hombre-niño permanece con su sensibilidad en el tiempo,como bien dices y expones con maestria, también porque el sentimiento constante es un ejercicio, que ayuda al alma a doblarse y a levantarse, como el junco, adquiriendo así la flexibilidad necesaria para no romperse y aguantar con temple los vendavales.
    Mi felicitación por tu profundidad, tu arte y sensibilidad, amigo poeta.
    Mi abrazo entrañable y mi cariño.

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  5. Que hermoso poema, que bella sensibilidad en cada verso amigo. Me llega al alma. Saludos.

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  6. ¡Qué hermoso, pero qué hermoso poema! pues es verdad que nosotros los sensibles, nos hemos traído a ese niño o niña de nuestra infancia, y lo llevaremos por siempre en nuestras almas. Te sigo desde hoy Joaquín para leerte de continuo. Un saludo desde Lima Perú.

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  7. Un claro y determinado poema de una forma de vivir, enfrentar la vida, que a muchos abarca.

    Esa "vulnerabilidad", capacidad de percibir lo sensible y bello, no siempre tan evidente o a la vista, es una cualidad... Con la que hay que bregar!

    Abrazos Joaquín. Un excelente trabajo.

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  8. Esa es una hermosa manera de verlo.
    Me gusta.

    Saludos.

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  9. Con extraordinario encanto y elegancia describes al poeta, al artista en general, ése que sufre más, que siente más... pero no por ello es menos fuerte.
    En estos lares somos legión, ja, ja, los que decimos ¡No, rotundamente no!
    Me encantó...
    Un abrazo muy cordial, sonriendo :)

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  10. ... traer consigo a la infancia... Eh ahí el misterio, poeta.

    Gran abrazo.

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  11. rotundo poma Joaquín , pienso en la reflexión final
    felicitaciones

    ....para los titanes que hay en el espacio , el clima y las fuerzas geológicas de este planeta ....vulnerables somos desde siempre
    aunque hay quienes lo olvidan y se juran reyes de la montaña


    abracitos y buena semana

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  12. Toda una reflexión en este gran poema.
    La fragilidad y la sensibilidad no tienen que ir necesariamente de la mano, como bien expresas.
    El cierre del poema es un clamor, una reivindicación para estos tiempos que, muchas veces, son brutales.

    Un abrazo.

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  13. Creo que es bueno traer la infancia con nosotros, es un poco no olvidar de donde venimos y como fuimos en esos tiempos y así entender un poco al menos el mundo actual, un poco nada más.

    mariarosa

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  14. Que bellas palabras encierra tu poema Joaquín en la cuales me siento muy identificada.

    Un abrazo.

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